La “Nueva Muguet” del barrio porteño de Villa del Parque cerrará sus puertas en el lapso de 15 días debido a que un empleado dio positivo de Coronavirus.
De esta manera, los dueños de la emblemática panadería del barrio explicaron que cerrarán sus puertas durante 15 días de manera preventiva siguiendo el protocolo previsto.
Los encargados de la confitería “La Nueva Muguet”, ubicada en Nazarre al 3200, al enterarse que uno de sus empleados dio a conocer que tuvo contacto estrecho con un vecino que tenía síntomas. A partir de ahí activaron los protocolos vigentes. El trabajador, junto a toda su familia, se se aisló de manera preventiva y se realizaron un hisopado. Para llevar tranquilidad a los clientes, las autoridades de la confitería dieron a conocer la situación en un comunicado por las redes sociales de “La Muguet” donde explican la decisión de cerrar sus puertas durante 15 días.
El comunicado comienza con un tono imperativo ya que se habría trastocado la información entre los vecinos del barrio: “A todos nuestros clientes, amigos y vecinos: Ante comentarios infundados que nos han hecho llegar, quienes formamos parte de La Nueva Muguet, queremos dejar en claro la situación, como es nuestra costumbre”, comienza en formato aclaratorio el texto y suma que “Desde el comienzo de la pandemia, hemos tomado todas las medidas necesarias para evitar contratiempos innecesarios: redoblamos las rutinas de higiene en los puestos de trabajo, así como el constante uso de guantes, barbijos, alcohol, alcohol en gel y lavandina”.
En el enunciado explican que el empleado que debió aislarse no tenía contacto con el público: “se anotició de que un vecino suyo dio positivo en los hisopados que realiza el Gobierno de la Ciudad en conjunto con la nación con el Programa “Detectar”. Debido a ello él mismo, junto a su grupo familiar, fueron sometidos al hisopado que, 48 hs después le dio positivo de CoVid-19 (A él, asintomático. Su esposa e hijo, dieron negativo)”.
De esta manera, argumentan que día cerraron sus puertas: “Al informarnos de ello, el miércoles 24 de junio a las 20 hs, decidimos automáticamente cerrar, de forma preventiva nuestro local. Todo nuestro personal está bajo control médico, haciendo las pruebas y controles necesarios. El empleado afectado, se encuentra internado, bajo control médico”.
En tono tranquilizador para los vecinos que suelen realizar sus comprar en la confitería, explican que la decisión de cerrar fue de manera preventiva y que realizarán una desinfección: “Si bien, podríamos desinfectar el local y, sin mediar síntoma alguno en el personal, abrir nuestras puertas al público, hemos decidido tomar los 15 días de aislamiento preventivo recomendados y desinfectar convenientemente el local, antes de volver a trabajar normalmente”.
A su vez, la condición de años en la zona, cuentan, ameritaba esta explicación para sus clientes: “Hace años que basamos nuestra relación con ustedes en la sinceridad y confianza que se reflejan en más de 30 años de presencia en el barrio. Por ello consideramos una obligación moral informarles y reforzar esa confianza, para que sea recíproca”.
El comunicado finaliza comentando el estado de salud del resto del personal: “Por el momento, todo el plantel se encuentra en perfectas condiciones de salud, sin presentar síntoma alguno”.