Más allá de las preferencias, y de las opiniones acerca de su estilo personal y reflexiones sobre la realidad de nuestro país, un tremendo escritor argentino, exponente de un estilo decididamente innovador, de impronta universalista, que en todo momento, invita y desafía al lector a una experiencia única.
Poemas, cuentos, relatos, ensayos constituyen la biblioteca viva de su obra, a la cual vale la pena asomarse.
Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, nació el 24 de agosto de 1899, en una vivienda que habitaba junto a la familia sobre la céntrica calle Tucumán al 840 en la CABA.
Hijo de Jorge Guillermo Borges y de Leonor Acevedo Suárez, se crió en el barrio porteño de Palermo, precisamente en una casa ubicada sobre Serrano al 2100. Una calle que en su reconocimiento, desde hace ya algunos años lleva su nombre.
Comenzó a leer y a escribir a los cuatro años, en su hogar se hablaba inglés y español. A los seis años les comunicó a sus padres su deseo de ser escritor.
Estudió en Ginebra e Inglaterra, vivió en España, de regreso en Buenos Aires en 1921, colabora con numerosas publicaciones literarias. Junto a otro grande de las letras nacionales, Macedonio Fernández, funda las revistas Prisma y Prosa, y también rubrica el Manifiesto Ultraísta.
Su primera obra, fue el Poemario “Fervor de Buenos Aires” publicado en 1923. En 1935 llegará “Historia Universal de la Infamia”-relatos-.
A partir de los años treinta, su fama y prestigio crecen notablemente. En colaboración con otro importante referente de las letras argentinas, Adolfo Bioy Casares escribe la “Antología de la Literatura Fantástica”, entre otros atractivos textos policiales con el pseudónimo conjunto H Bustos Domecq.
Entre 1937 y 1945 fue bibliotecario de la Biblioteca Miguel Cané de Boedo, pero también se desempeñó como conferencista, profesor de literatura inglesa, presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, integrante de la Academia Argentina de las Letras, Director de la Biblioteca Nacional entre 1955 y 1973, etc. En 1961 comparte con Samuel Beckett el Premio “Formentor”, otorgado por el Congreso Internacional de Editores.
Heredó el linaje de una familia de próceres, dos idiomas, estudios en el exterior, y…la ceguera progresiva…que comenzó a acentuarse en 1938. Hecho que no lo paralizó al contrario…Hasta se daba el gusto de ironizar o de reflexionar sobre esa realidad…En 1964 escribe muchísimo en verso y en prosa.
La trascendencia personalísima de su legado se ve reconocida con el Premio Miguel de Cervantes en 1979.
Algunos de los temas que caracterizan su producción son: el tiempo, el espacio, el destino…Sin dejar de mencionar su atracción por aquella Buenos Aires de arrabal, de los guapos, cuchilleros, y de los duelos sobre el empedrado…
Y cómo nunca es tarde para acercarse a su particular escritura, vale la pena prestar atención a estas tres colecciones de relatos: “Ficciones”, “El Aleph”, y “El Hacedor”.
En 1986 se casa con María Kodama y el 14 de junio de ese mismo año, en Ginebra, Suiza, el inmenso, polémico y universal, Jorge Luis Borges, partía con rumbo a la eternidad…