¡Merecido reconocimiento a un grande de nuestra cultura, y de la libertad de expresión! El sencillo pero emotivo acto, se llevó a cabo en las últimas horas, con la colocación de una placa que lleva el nombre del consagrado cineasta, en el espacio verde ubicado en la intersección de Eduardo Madero y Viamonte.
La iniciativa fue impulsada por el presidente de la Comuna 1, Lucas Portela, y el Director del Centro Cultural General San Martín, Diego Berardo.
El texto, que se puede leer en la placa recordatoria, es el siguiente: “Leopoldo Torre Nilsson, Director de Cine. Defensor de la libertad de expresión, el arte y la cultura”.
Realmente creo que debería existir una cátedra Torre Nilsson…Su particular mirada a la hora hacer cine lo llevó a convertirse en uno de los realizadores más importantes de nuestro país, y valorado también en certámenes internacionales, de la trascendencia de Cannes, Venecia, San Sebastián, Berlín y Rio de Janeiro, entre otras influyentes vidrieras del exterior.
De su vasta filmografía, sobresalen: “Un guapo del 900”. “La mano en la trampa”, “Martín Fierro”, “El Santo de la Espada”, “La Casa del Ángel”, “Boquitas Pintadas”, “Los Siete Locos”, “Güemes, la tierra en armas”, “Piedra Libre”, “El Pibe Cabeza”, “La Maffia”, etc.
Cabe señalar que Torre Nilsson desde su faceta como productor, fue un apoyo importantísimo para jóvenes realizadores de la talla de Leonardo Favio, David Kohon, Nicolás Sarquís, Mario Sábato y Juan José Jusid.
Sobre “Babsy”, el pseudónimo con el que lo llamaban sus amigos, el fundador de la Universidad del Cine, Manuel Antín, manifestó: “Leopoldo Torre Nilsson fue un milagro industrial en la Argentina”.
Algunos datos de su hoja de vida
Leopoldo Torre Nilsson nació el 5 de mayo de 1924, hijo de un destacado director de cine, como lo fue y sigue siendo, Leopoldo Torre Ríos, su mamá, May Nilson, británica de ascendencia sueca.
Comenzó a desarrollar tareas como asistente de dirección de su padre. Entusiasta lector y autodidacta, Torre Nilsson estrenó su primer cortometraje, “El Muro”, basado en un cuento de su autoría en el año 1947. Dueño de un estilo totalmente personal, pero que ha sabido reconocer influencias de… Luis Buñel, Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni…
Se casó a los veintiséis años, se separó a los treinta de su esposa Pilar con quien tuvo dos hijos. Tiempo después conoce a la escritora Beatriz Guido quien se convertiría en su mujer, socia creativa, con la cual y en dupla, adaptaron numerosas obras literarias para la pantalla grande.
De acuerdo con especialistas en el séptimo arte nacional, habría sido Beatriz Guido quien incorporó al cine los roles femeninos de profundidad, a partir de una narrativa y perspectiva nueva para la época.
El mayor tributo a su obra obtenido hasta ahora en la Argentina, fue una retrospectiva de su cine en el 17º Festival Internacional de Mar del Plata en 2002.
Leopoldo Torre Nilsson “se fue de gira” el 8 de setiembre de 1978. Su legado, permanece, más vivo que nunca.