La partida de un ser humano imprescindible, duele el doble…
Luego de enfrentar con dignidad una cruel enfermedad, el querido Gerardo Rozín, falleció el viernes a los 51 años de edad, en su domicilio del barrio de Núñez, colmado por el cariño de sus seres queridos más cercanos.
No soy de mirar mucha televisión pero, estando en casa, dispo/aspo mediante, pude ver la “La Peña de Morfi”. La idea de presentar shows musicales en vivo los domingos al mediodía y primeras horas de la tarde del domingo, me parecía sencillamente genial. Al mismo tiempo, pude descubrir a un Rozín entrevistador increíble, desde un estilo intimista, cordial, informado…Cada domingo se convertía en una fiesta, mucho más allá de las preferencias artísticas de cada uno…
Recuerdo el último envío de “La Peña de Morfi”, el 27 de diciembre de 2021…Mientras agradecía al público y a su equipo, durante un emotivo y extenso brindis dividido en tres partes, el popular conductor, productor, y periodista, manifestó: “Comencé a trabajar a los 15 años y en los diarios se usaba tener franco viernes y sábados o domingos y lunes…Desde entonces no hay queja porque me ha ido bien en la vida…Vivo de lo que me gusta…Cero queja, solo como un comentario: mis hijos nunca me vieron un fin de semana completo porque cuando no fue una cosa fue el diario, “Sábado Bus”, “Tres Poderes” o “Gracias por Venir”…
Sobre “La Peña” y los recitales, Rozín, expresó: “Sentimos que cada vez que alguien descubre una canción, un músico o una letra que lo ayuda a ser más feliz… ¿Sabés que sentimos nosotros? Que esa persona estaba sola y no está más sola: Porque tiene una Canción… ¡Los que amamos las Canciones somos así!”.
La noticia de su fallecimiento impactó en numerosos sectores de la sociedad argentina y por supuesto que en las redes también, y sin grietas de ningún tipo…
Luego del velatorio en Almagro, sus restos fueron trasladados a Rosario-su lugar en el mundo-donde ya encontraron descanso en el Cementerio Israelita de su amada tierra santafecina.
La tv pierde a uno de sus más importantes exponentes. Gerardo Rozín fue un trabajador dedicado, con total intensidad, a la tarea. Empático, sensible, talentoso, con amplia capacidad para la escucha, la reflexión, el respeto, y la generosa cordialidad.
¡Se te va a extrañar!
¡Lo mejor para este viaje! Y…
¡Muchas gracias por la Música!