El Estado Ausente
El hecho se produjo el martes por la noche, precisamente en la intersección de Bonorino y Calle 10, en el Bajo Flores, cuando y de acuerdo con el testimonio de algunos testigos, desde un vehículo Renault 19 color gris se efectuaron al menos treinta disparos-calibre 9 milímetros- a los ocasionales transeúntes, dentro de los cuales se encontraba Nayla Naomi Torrilla de tan sólo cuatro años, quien se desplomó luego de recibir un balazo en el pecho.
La pequeña era la menor de cinco hermanos y el 23 de marzo próximo hubiera cumplido 5 años.
En el momento que se desarrolló al acto criminal, la nena se encontraba jugando con otras amiguitas…Ante la aparición del auto gris, su madre comenzó a llamarla para que entrara…no pudo llegar…
Desde el puesto de la Gendarmería Nacional Argentina ubicado en la zona se emitió un alerta por ataque a balazos y comunicó a la Fuerza de Seguridad Porteña que los tiradores se habían dado a la fuga en dirección al barrio Presidente Illia.
La menor y un joven de diecinueve años fueron ingresados en el Hospital Piñero, la niña murió en tanto la otra víctima se encuentra fuera de peligro.
Interviene en la causa el Doctor Eduardo Cubría, perteneciente a la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Número 22, se investiga el ataque con homicidio y dio participación a la División Homicidios de la Policía de la Ciudad.
Al respecto, la Mamá de Nayla, Alcira, comentó: “Los atacantes son del barrio, que ya estarían identificados…Son dos chicos, no son bandas. En el medio de problemas de ellos, quedó mi hija…Lo único que sé es que perdí a mi hija…Los médicos hicieron todo lo posible pero no pudieron salvarla…Mi hijita murió en mis brazos”.
En otro tramo de las declaraciones brindadas al periodismo que se dio cita para la cobertura del hecho, Alcira, esto señaló sobre los atacantes: “Ya están identificados, son del barrio, perdí a mi hija, pido justicia, que no sea una niña más…Que pongan más refuerzos en las villas, que no manden gendarmes para nada…sino para que cuiden que no haya más droga y violencia”.
Más detalles
Trascendió de fuentes judiciales que una de las “bandas”, que se hace llamar “Los Marola”, mantiene amedrentados a los vecinos del Bajo Flores.
Este clan familiar se encuentra enfrentado a varios grupos, especialmente con el denominado “Los Cabrales”.
De acuerdo con una de las líneas investigativas, la problemática estaría vinculada a la usurpación de una vivienda…
Lo que duele y no puede pasar inadvertido es la muerte de una inocente de cuatro años en un contexto de violencia del tipo “far west” que no puede ni debe ser naturalizada.