La naturaleza no para de hacer más encantadores nuestros días…Esta es una de sus manifestaciones para disfrutar hasta mediados de otoño: la floración del Palo Borracho, en sus más de cinco mil especies embelleciendo parques, calles y avenidas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sus flores son de un tamaño significativo y se encuentran dispuestas en grupos poco numerosos o por separado. ¿Sus pétalos? Cuentan con aproximadamente diez centímetros de largo, sus bordes se presentan levemente ondulados, y el color, como decíamos, son de color rosado más o menos más profundo, de acuerdo con las características de cada ejemplar.
Al respecto, la Secretaria de Atención Ciudadana y Gestión Comunal, Julia Domeniconi, manifestó: “En la Ciudad contamos con más de 430 mil árboles, de los cuales unos 370 mil se ubican en veredas y el resto en los espacios verdes… El palo borracho rosado ocupa el cuarto lugar de las especies más frecuentes en plazas y parques detrás del eucalipto, la tipa blanca y el jacarandá…Trabajamos junto a nuestra Dirección General de Espacios Verdes y Arbolado en coordinación con las quince Comunas, hemos formado un equipo de expertos provenientes de la Facultad de Agronomía de la UBA y tenemos el objetivo de incrementar cada año la cobertura verde y de sombra que proveen nuestros ejemplares”.
Por su parte, la Especialista, Marcela Palermo, perteneciente a la Dirección de Espacios Verdes y Arbolado Porteño, encontró en el libro “Recuerdos de Infancia”, de Carlos Alberto Carranza, dedicado a explorar la Ciudad de Buenos Aires de fines del siglo XIX, algunos datos referidos a la llegada del Palo Borracho al trazado Porteño.
En un fragmento del libro mencionado, la investigadora destaca la siguiente frase:“Mucha arboleda, de toda clase y hasta se exhibía un palo borracho y un algarrobo, los primeros ejemplares de esta especie que se introdujeron en Buenos Aires…Fue mi padre quien los trajo de Catamarca y se los regaló al Doctor Almeira, alrededor de 1865”.
Marcela Palermo confirma que esos ejemplares infelizmente no sobrevivieron, pero…“La belleza y adaptabilidad de la especie hizo que desde principios del siglo XX fuera ampliamente utilizada en plazas y parques de la Ciudad y en los grandes proyectos urbanos como los bulevares de la avenida General Paz o de la Avenida 9 de Julio…Se plantó un ejemplar de Palo Borracho la esquina de Cerrito y Tucumán que fue identificado con una placa a propósito de la inauguración de la popular Avenida en 1937…
A propósito del tema la Especialista Palermo, expresó: “Según se ha podido reconstruir, el ejemplar de más de diez toneladas fue trasplantado desde el Hospital Rivadavia a este emplazamiento”.
Cabe mencionar que las grandes concentraciones de Palos Borrachos están localizadas en la icónica Plaza San Martín. Los cuarenta y dos ejemplares fueron plantados en 1936, según la orientación dada por el reconocido Paisajista Carlos León Thays.
También vas a poder apreciar estos árboles tan amigables en el Parque San Benito, Avenida Figueroa Alcorta 6400 al 6700, en el Parque Manuel Belgrano, en Parque Chacabuco y en Plaza Sicilia.
Más datos
Se trata de un árbol ornamental originario de las selvas tropicales y subtropicales de Sudamérica.
Entre las especies, sobresalen: la Ceiba Chodatti, la Ceiba Speciosa, y la Samohú.
Son resistentes a la sequía y sus flores atraen tanto a los picaflores, como a las abejas y mariposas. Sus frutos son grandes, en el interior, las semillas se cubren de fibras, las que sirven de alimento y refugio para numerosas aves nativas.
En Arbopedia, el Portal de los Árboles de Buenos Aires, vas a poder ampliar información sobre los Palos Borrachos de Plaza San Martín:
https://buenosaires.gob.ar/jefaturadegabinete/atencion-y-gestion-ciudadana/gestion-comunal/arbopedia