Natalia Anush Kerbabian, arquitecta y talentosa ilustradora porteña, preserva la memoria arquitectónica de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mediante sus detalladas ilustraciones de casas antiguas, que desaparecen gradualmente del paisaje urbano. Su arte no solo honra el pasado, sino que también destaca la importancia del patrimonio arquitectónico y la identidad de la ciudad.
En un acto de resistencia contra el olvido, Natalia Anush Kerbabian, arquitecta y artista polifacética de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se dedica a ilustrar minuciosamente casas históricas antes de que sean demolidas y reemplazadas por nuevas construcciones. A través de su cuenta de Instagram, conocida como @Ilustroparanoolvidar, utiliza pluma y tinta para crear representaciones artísticas de estas estructuras arquitectónicas que conforman la rica historia de la ciudad.
Para Natalia, este esfuerzo es más que una expresión artística; es un acto de preservación de la memoria y un tributo a las personas involucradas en la concepción y ocupación de estas viviendas. «Para mí es una forma de honrar, porque cuando yo dibujo primero tengo que hacer un estudio visual y conectarme sensiblemente con esa arquitectura», explica. Su objetivo es evitar que estas estructuras y sus historias caigan en el olvido colectivo.
Natalia, además de ser una apasionada ilustradora, es arquitecta y defensora del patrimonio arquitectónico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A través de sus redes sociales, como Instagram y Facebook (@Ilustroparanoolvidar), promueve el activismo ciudadano y fomenta la apreciación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Esta talentosa ilustradora, tejedora y escultora en madera, nacida en Barrio Norte, ha sido testigo de la evolución de la ciudad desde su infancia. Recuerda con nostalgia la Buenos Aires de antaño, con talleres, artistas, casas chorizo y una rica diversidad de vecinos. Sin embargo, reconoce que la ciudad ha experimentado cambios significativos a lo largo de los años.
Natalia aprecia especialmente las casas antiguas, como las emblemáticas «casas chorizo», que son una parte única del patrimonio arquitectónico rioplatense. Estas casas, con su sucesión de habitaciones interconectadas por un patio central, son un ejemplo de la riqueza arquitectónica de Buenos Aires. Lamentablemente, muchas de estas estructuras están siendo demolidas en la actualidad.
La ilustradora también destaca la diversidad arquitectónica que ha caracterizado a Buenos Aires a lo largo de su historia, influenciada por diversas corrientes y migraciones. Desde la casa chorizo de influencia italiana hasta la arquitectura francesa y austrohúngara, la ciudad ha experimentado múltiples transformaciones arquitectónicas a lo largo de los años.
Natalia Anush Kerbabian es una artista comprometida con su ciudad y su patrimonio. Su proyecto «Ilustro para no olvidar» no solo busca capturar la belleza de la arquitectura histórica, sino que también pretende crear conciencia sobre los cambios urbanísticos y la pérdida de identidad de los barrios debido a la demolición de estructuras emblemáticas.
La arquitecta enfatiza que el nuevo Código Urbanístico y de Edificación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, implementado en 2018, ha llevado a un aumento significativo en la densidad constructiva en la mayoría de los barrios. Esto ha resultado en la demolición de casas históricas y la construcción de edificios de gran altura, lo que altera la trama urbana y afecta negativamente la calidad de vida en los barrios.
Natalia Anush Kerbabian, a través de su arte y activismo, busca mantener viva la memoria arquitectónica de Buenos Aires y crear un espacio para que las personas conecten con la historia y la identidad de la ciudad. Sus ilustraciones son una ventana al pasado y un recordatorio de la importancia de preservar el patrimonio arquitectónico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.