En el corazón del Hospital Garrahan, el voluntariado hospitalario desempeña una labor noble y altruista, brindando acompañamiento, cuidado y apoyo emocional a niños y niñas hospitalizados cuando sus familias no pueden hacerlo. Cada 4 de octubre, en honor a su patrono, San Francisco de Asís, se celebra el Día del Voluntariado Hospitalario, destacando su valiosa contribución a la comunidad.
Desde la inauguración del hospital, las voluntarias han dedicado su tiempo y esfuerzo a proporcionar cuidado, abrigo y asistencia en cuestiones de vestimenta. A lo largo de los años, el número de voluntarias ha variado, llegando a contar con 25 miembros en el pasado, aunque la pandemia obligó a suspender temporalmente sus actividades, dejando un equipo actual de entre 13 y 15 personas, quienes continúan acompañando a los pacientes que más lo necesitan.
Con motivo del Día del Voluntariado Hospitalario, el Hospital Garrahan, a través de su Servicio Social, reconoció a estas voluntarias con un desayuno especial, brindándoles la oportunidad de compartir sus experiencias y estrechar lazos.
Ana María Fornis, quien fue enfermera del hospital durante 30 años, relata su experiencia: «Ser voluntaria es servir con amor. El Garrahan es mi lugar en el mundo, mi lugar de pertenencia». Ana reemplaza el papel de mamá o papá de los niños y niñas hospitalizados, ofreciendo compañía, actividades como dibujar y escuchar música, y cualquier otra necesidad que puedan tener.
Mirta Domanico, una maestra jardinera jubilada con orientación en salud, es otra de las voluntarias que han retomado su labor este año. «Me encanta cuidar a los chicos y chicas, es mi misión», afirma Mirta. Su enfoque es personalizado, adaptándose a las necesidades de cada paciente, desde brindar cariño y distracción hasta asistencia con alimentación por goteo.
Andrea Segú, jefa de Servicio Social, destaca la importancia de estas voluntarias, quienes suelen ser madres o familiares principales en las tareas de cuidado de los niños y niñas hospitalizados. Su labor es esencial para mantener la internación en condiciones óptimas, especialmente en casos de enfermedades crónicas. Segú señala que en los últimos años se ha observado un debilitamiento de los lazos familiares debido a las tensiones generadas por la prolongada internación.
El servicio de voluntariado opera de lunes a viernes, de 8 a 16 horas, para brindar apoyo a niños, niñas y adolescentes hospitalizados. Aquellas interesadas en unirse a esta iniciativa pueden obtener más información a través del correo: ssocial@garrahan.gov.ar.
En definitiva, el Día del Voluntariado Hospitalario no solo rinde homenaje a San Francisco de Asís, sino que también reconoce y motiva la labor altruista en instituciones dedicadas al cuidado de la salud integral, resaltando la importancia de la empatía y la solidaridad en el ámbito hospitalario.