La Policía de la Ciudad arrestó a una mujer de 47 años, conocida como “La Tía”, por la comercialización de drogas en el barrio de Once. En el operativo se secuestraron varias dosis de cocaína y dinero en efectivo.
La Policía de la Ciudad logró la detención de una mujer de nacionalidad peruana, apodada “La Tía”, en el barrio de Once, donde se dedicaba a la comercialización de estupefacientes. Durante el operativo, realizado en su departamento ubicado en la calle Catamarca al 200, se incautaron 40 envoltorios de cocaína, una piedra de la misma sustancia que pesaba 4,9 gramos, 3.000 dólares, 47.000 pesos, dos teléfonos celulares y dos balanzas de precisión.
La detención se llevó a cabo por personal de la División Investigaciones Antidrogas Zona IV, tras un allanamiento que formó parte de una investigación iniciada en abril de este año. La causa fue encomendada a esta división por la Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones de Delitos Vinculados a Estupefacientes (UFEIDE), liderada por la Dra. Cecilia Amil Martín.
Los detectives habían establecido que la mujer, conocida en la zona como “La Tía”, operaba principalmente durante la noche, saliendo de su domicilio para realizar maniobras de narcomenudeo en las calles de Once. Las investigaciones también revelaron que abastecía de estupefacientes a mujeres que ofrecían servicios sexuales en la misma área, lo que aumentó la preocupación de las autoridades sobre la dinámica del narcotráfico en el barrio.
Gracias a su apariencia física y su edad, la imputada lograba pasar desapercibida como una vecina más del barrio, lo que le permitía desarrollar su negocio sin llamar la atención. Este rasgo se convirtió en un factor clave para la investigación, ya que los oficiales pudieron establecer su rutina y ubicación con mayor facilidad.
Una vez concretada la detención, el Juzgado en lo Penal y Contravencional y de Faltas Nº 28, a cargo de la Dra. María Julia Correa, avaló las acciones realizadas por el personal policial. En un juicio abreviado, la fiscalía acordó con “La Tía” una condena de dos años de prisión efectiva, que fue homologada por el juzgado.
La rápida intervención de la Policía de la Ciudad en este caso permitió la detención de una operadora del narcotráfico y también contribuyó a desarticular una red de comercialización de drogas en un área vulnerable. Las autoridades continuarán con sus esfuerzos para combatir el narcomenudeo y proteger a la comunidad de este tipo de actividades delictivas.