El pasado sábado 28 de septiembre, Matías De Caro y un grupo de coleccionistas de Fiat 600 llevaron a cabo una original recreación del famoso videojuego Pac-Man en las pintorescas calles de Parque Chacabuco. La singular actividad, que atrajo la atención de los vecinos del barrio, consistió en simular una carrera entre seis emblemáticos “Fititos” en los pasajes cercanos al barrio Cafferata.
Diez días antes de la grabación del video que rápidamente se volvió viral, Matías, quien es propietario de un coworking y creativo, contactó a “Reunidos por el 600”, un club dedicado a los fanáticos de este icónico modelo de Fiat. Así, logró reunir a los seis conductores de los autos, que se presentaron en una variedad de colores: amarillo, rojo, azul, celeste, naranja y bordó. “La idea la tenía en mente desde hacía mucho tiempo. La había plasmado hace un año, más o menos, en un cuadernito y en el grupo de WhatsApp que tengo conmigo, aunque sólo pensé: dron y Pac-Man”, recordó De Caro sobre los inicios de su proyecto.
La propuesta tomó forma cuando un amigo sugirió incluir los Fiat 600 en la filmación. “Sentí que era por ahí”, admitió Matías, quien destacó la importancia de la colaboración entre amigos para el desarrollo de la idea. Con el entusiasmo renovado, el resultado final superó incluso sus propias expectativas.
El rodaje tuvo lugar en un ambiente pintoresco, caracterizado por las estrechas calles adoquinadas de Parque Chacabuco, algunas de las pocas que aún conservan su aspecto original en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “Grabamos durante la hora de la siesta, cuando no se escucha ni al loro”, comentó De Caro, quien se sintió atraído por la tranquilidad de la zona. Sin embargo, lo inesperado ocurrió cuando los vecinos comenzaron a salir de sus casas para observar el curioso rodaje. Muchos tomaron fotos y grabaron sus propios videos, convirtiendo una tarde ordinaria en un evento memorable para el barrio.
“Cuando mi amigo me tiró la idea, quise hacerlo, pero no tenía claro cómo”, explicó Matías. Tras varias noches de reflexión y caminatas, logró darle forma a su proyecto. La búsqueda del lugar ideal para grabar fue clave, ya que necesitaba un barrio con calles angostas y varios Fititos. Finalmente, después de un arduo proceso de organización y contacto con los coleccionistas, logró reunir a todos los participantes en la fecha acordada.
“Me contaron que hay un grupo de coleccionistas. Le escribí a Pablo, el conductor del Fitito celeste. En dos horas, él ya tenía a los seis Fititos confirmados”, narró. La elección de Parque Chacabuco se concretó al comprobar que su ambiente residencial era perfecto para llevar a cabo la filmación sin contratiempos.
El rodaje, que duró alrededor de tres horas, se llevó a cabo bajo la supervisión de Matías, quien distribuyó mapas a los conductores para que supieran por dónde debían circular. La filmación incluyó diversas tomas, desde la persecución hasta momentos clave como la captura de la «pelotita» y la transformación de los fantasmas en azul y blanco.
Una vez finalizada la grabación, Matías se dedicó a la edición del material, un proceso que requirió gran atención a los detalles para que el video reflejara la visión original que había imaginado. “Fue mucho trabajo agregarle toda la parte gráfica para que quede como en mi cabeza”, dijo.
La repercusión del video fue inmediata. “El video se viralizó enseguida”, comentó sorprendido Matías, quien, aunque eligió emular el Pac-Man, admitió que no era su videojuego favorito de la infancia, aunque pasó horas disfrutándolo. Con 36 años y una carrera que abarca la administración de empresas, ha sabido combinar su pasión por la creatividad y el marketing, llevando sus proyectos a las redes sociales.
A modo de aclaración, Matías explicó que “el video está recontra acelerado porque la velocidad real no era la que se ve. Se respetó la tranquilidad del barrio”. Para concluir, agradeció a todos los involucrados y anunció que la próxima semana se publicará el backstage del video en su cuenta de Instagram. “Esto para mí es un hobby y mi objetivo es divertirme”, cerró el entusiasta creador.