La suba de precios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mostró una leve desaceleración respecto a diciembre, con aumentos significativos en recreación y cultura, mientras que la indumentaria registró una baja.
La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanzó el 3,1% en enero, acumulando un incremento del 100,6% en los últimos doce meses, según informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba). La variación mostró una ligera desaceleración en comparación con diciembre, cuando el índice de precios minoristas porteño había registrado un 3,3% mensual y un 136,7% interanual.
El reporte detalló que las principales divisiones que impulsaron el aumento del índice de precios fueron Restaurantes y hoteles, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte, Recreación y cultura, y Alimentos y bebidas no alcohólicas. En conjunto, estos sectores aportaron 2,44 puntos porcentuales al alza del Nivel General.
En términos de subas específicas, el rubro recreación y cultura lideró el alza con un incremento del 7,7%, seguido por seguros y servicios financieros con un 7%, restaurantes y hoteles con un 6%, y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con un 3,1%. En contraste, el sector de indumentaria mostró una reducción del 1% en comparación con diciembre.
El Idecba explicó que la suba en restaurantes y hoteles se debió principalmente a los aumentos en las tarifas del servicio de alojamiento por turismo. A su vez, impactaron los incrementos en los precios de los alimentos preparados en restaurantes, bares y casas de comidas. En cuanto a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, se destacó la actualización en los valores de los alquileres, sumado a ajustes en los gastos comunes y servicios de reparación.
En la comparación entre Bienes y Servicios, los primeros registraron un aumento del 1,4%, mientras que los segundos se incrementaron un 4,3%. Según el organismo estadístico, “la dinámica mensual de los Bienes respondió fundamentalmente a los incrementos en los precios de los alimentos (principalmente carnes, frutas, lácteos y panificados), junto con las actualizaciones en los valores de los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar. En sentido contrario, las caídas en los precios de las prendas de vestir y de los automóviles contribuyeron a quitar presión sobre esta agrupación”.
En cuanto a los Servicios, la entidad señaló que el comportamiento respondió a “los aumentos en las tarifas del alojamiento en hoteles y en los valores de los pasajes aéreos. Le siguieron en importancia, las subas en los precios de los restaurantes, bares y casas de comida, de los alquileres de la vivienda y de los paquetes turísticos”.
A nivel interanual, los Bienes registraron una desaceleración del 64,1% (-36,9 puntos respecto del mes previo), mientras que los Servicios alcanzaron el 132,9% (-34,2 puntos).
El próximo jueves 13 de febrero, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a enero. En diciembre, la inflación nacional se ubicó en el 2,7% mensual y cerró el primer año del gobierno de Javier Milei con un acumulado del 117,8% interanual, casi 100 puntos menos que el índice registrado al final de la gestión de Alberto Fernández.
Los analistas anticipan que la inflación de enero reflejará una nueva desaceleración y podría alcanzar el nivel más bajo desde 2020. Este resultado estaría influenciado por la eliminación del Impuesto PAIS y se espera que en febrero se sume el impacto de la reducción del ajuste mensual del tipo de cambio oficial, que pasó del 2% al 1%.
En este contexto, el Banco Central difundió el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de enero, donde proyectó una inflación del 23,2% para 2025, en comparación con el 117,8% de 2024 y el 211,4% de 2023. La estimación representó una baja de 2,7 puntos porcentuales respecto de la encuesta anterior y se basó en las proyecciones de 39 consultoras, bancos y centros de investigación nacionales e internacionales.
Asimismo, el REM anticipó que la Argentina podría volver a registrar una inflación de un solo dígito en 2027, algo que no sucede desde 2006. De acuerdo con el informe, la inflación prevista para 2026 sería del 15%, mientras que para 2027 se ubicaría en el 9,8%.