Un extenso operativo en la tradicional «Feria de los Pájaros de Pompeya» permitió recuperar 92 aves, 16 perros, 6 gatos, 53 conejos, 26 hámsters, 12 ratones y 3 ardillas que eran vendidos en condiciones de maltrato. Se imputó a 16 personas por infracción a la Ley 14346 y uso indebido del espacio público.
El procedimiento se llevó a cabo luego de denuncias presentadas por ONGs proteccionistas y vecinos de Pompeya, lo que motivó la intervención de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA). La inspección, coordinada por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, contó con el apoyo de la Policía de la Ciudad y distintos organismos de control del Gobierno porteño. En este sentido, el operativo se centró en los puestos instalados dentro del predio ubicado en la avenida Saenz 790, donde se detectó la comercialización irregular de animales domésticos y silvestres.
Según indicaron fuentes oficiales, los inspectores comprobaron que perros y gatos se encontraban enjaulados en espacios reducidos, expuestos a temperaturas elevadas y sin acceso a agua ni cuidados adecuados. Además, se constató que en al menos cinco puestos se ofrecían especies no domésticas cuya venta está prohibida debido al riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas. También se detectó la venta de fármacos para animales sin trazabilidad ni autorización del SENASA o la ANMAT, lo que derivó en la clausura de un puesto.
En cuanto al destino de los animales rescatados, las aves fueron trasladadas a la Reserva Ecológica Costanera Sur, dependiente del Ecoparque Porteño, donde serán evaluadas y reubicadas según su estado de salud. Por su parte, los perros, gatos y pequeños mamíferos quedaron bajo custodia de organizaciones proteccionistas, algunas de las cuales habían impulsado la denuncia inicial.
Por otro lado, el fiscal Carlos Rolero Santurián, titular de UFEMA, imputó a 10 personas por uso indebido del espacio público y ejercicio ilegal de una actividad comercial, mientras que otras 6 fueron acusadas de maltrato y crueldad animal en los términos de la Ley 14346. En la misma línea, el operativo contó con la participación de la Dirección General de Control Ambiental, la Dirección General del Ordenamiento del Espacio Público y la Unidad de Coordinación de Sanidad Animal de la Agencia de Protección Ambiental.
De tal modo, la acción conjunta de las autoridades porteñas permitió desarticular una práctica que vulneraba el bienestar animal y ponía en riesgo la salud pública. En tanto, el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad remarcó que continuará con los controles para evitar la reincidencia de estas actividades ilegales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.