4 de noviembre de 2026
ESPECTÁCULOS

Dos series de ficción que exponen los riesgos de crecer en un mundo digital hiperconectado

“Adolescencia” y “Atrapados” abordan cómo las redes influyen en la identidad juvenil y alertan sobre los peligros de la exposición online, el grooming y los discursos de odio que circulan en internet.

En un contexto donde la tecnología atraviesa todos los aspectos de la vida cotidiana, dos ficciones recientes decidieron poner el foco sobre un tema tan actual como inquietante: cómo es crecer entre pantallas y qué consecuencias tiene en la construcción de la identidad adolescente. “Adolescencia” y “Atrapados” no solo narran historias, sino que también lanzan una advertencia clara sobre los desafíos, presiones y peligros que enfrentan quienes transitan esta etapa vital en un entorno digital que todo lo observa, lo registra y lo condiciona.

Ambas series, aunque con abordajes diferentes, revelan un patrón común: la hiperconectividad afecta la manera en que las juventudes se ven a sí mismas, se relacionan y comprenden el mundo. En este sentido, Adolescencia retrata con crudeza cómo las redes sociales moldean la percepción individual, generando modelos de éxito que muchas veces son inalcanzables, y alimentando un sistema donde la imagen digital suele alejarse de la autenticidad personal. Asimismo, expone la creciente influencia de la “manosfera”, espacios virtuales que promueven discursos machistas, y comunidades como los “incels”, grupos de jóvenes varones que canalizan su frustración culpando a las mujeres por su rechazo social o afectivo.

Por su parte, Atrapados plantea una narrativa de suspenso protagonizada por un grupo de chicas y chicos que ingresa en un juego online en apariencia inofensivo, pero que pronto se convierte en una amenaza real. De tal modo, la trama deja en evidencia dos problemáticas frecuentes: el grooming, la manipulación ejercida por adultos para vulnerar la integridad sexual de menores a través de internet, y la exposición digital sin control, es decir, la publicación o envío de información personal, imágenes o videos sin conocer a fondo quién está del otro lado ni las posibles consecuencias.

Estas producciones no solo entretienen, sino que invitan a reflexionar sobre el impacto de la tecnología en la subjetividad juvenil. En tanto, ponen sobre la mesa la necesidad de un acompañamiento activo por parte de los adultos. Muchas veces, el universo digital se percibe como un territorio ajeno o inabordable para madres, padres o referentes. Sin embargo, estar presentes, escuchar e intervenir con sensibilidad resulta fundamental para prevenir riesgos y construir vínculos sanos. Como se señala en el mensaje de ambas series, “acompañar no es controlar: es interesarse, escuchar, generar espacios de diálogo y no dejar que la tecnología sea la única respuesta”.

En la misma línea, se enfatiza que la tecnología no debe ser demonizada, sino comprendida. Es una herramienta presente en cada rincón de la vida contemporánea, y prohibirla o estigmatizarla no resolvería los desafíos que plantea. Por el contrario, la clave radica en fomentar un uso consciente, que permita a las y los adolescentes navegar el mundo digital con herramientas críticas y vínculos que les ofrezcan sostén emocional. Como parte de este esfuerzo colectivo, se abre un interrogante ineludible: “¿Sabemos cómo habitan los adolescentes el mundo digital?”.

Crecer entre pantallas hoy implica transitar mandatos de éxito, desafíos virales, ideales estéticos inalcanzables y comunidades virtuales que, aunque brindan pertenencia, también pueden ser dañinas. Todo eso ocurre de forma simultánea, con la presión de encajar, el miedo a quedar excluidos y una exposición constante que no tiene pausa ni horario. Por eso, entender estos procesos y tender puentes de diálogo se vuelve más urgente que nunca.

En definitiva, tanto Adolescencia como Atrapados funcionan como un espejo de las tensiones actuales que atraviesan a las juventudes en su relación con la tecnología. A través de sus historias ficcionales, proponen una reflexión profunda sobre el rol de los adultos, el poder de las plataformas digitales y la necesidad de acompañar con empatía. Porque estar presentes, escuchar y comprender el universo digital que habitan las nuevas generaciones es, quizás, la forma más concreta de cuidarlas.

Ante cualquier duda o consulta vinculada a la ciberseguridad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se puede escribir a: ciberseguridad@ba-csirt.gob.ar o enviar un mensaje privado a través de las redes oficiales.

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