5 de noviembre de 2026
SALUD

Fuertes críticas en el Garrahan por el cambio en el sistema de residencias médicas

El jefe de oncología del hospital advirtió que la medida implica un retroceso y anticipó graves consecuencias para el sistema público de salud. Profesionales convocaron dos paros y una movilización nacional.

La reciente decisión del Gobierno de modificar unilateralmente el sistema de residencias médicas, transformándolas en becas bajo la órbita del Ministerio de Salud, generó un fuerte rechazo en el Hospital Garrahan, uno de los centros pediátricos más importantes del país. En ese contexto, el jefe del servicio de oncología, Pedro Zubizarreta, calificó la resolución como “un retroceso importante y un problema mucho más grave a futuro”, y alertó por su impacto directo en la calidad de atención médica y en la formación profesional.

Según explicó el especialista en diálogo con el programa «De Acá en Más», de María O’Donnell, las condiciones laborales que tenían las residencias “se pagaban como un trabajo, con antigüedad, vacaciones y todos los beneficios de un trabajo normal”. Sin embargo, con el nuevo régimen, advirtió que eso desaparecerá: “Esto va a ir en detrimento del ingreso. Muchos probablemente elijan no entrar al hospital”.

En este sentido, Zubizarreta alertó sobre un vaciamiento progresivo del sistema: “La conducción del hospital reconoció que no tiene margen de maniobra e independencia para manejar proyectos y la complejidad del lugar. Eso antes lo teníamos. Ahora ya no existe. Todas las directivas bajan directamente del ministerio. No nos dan presupuesto para nada”.

Además, hizo hincapié en la situación específica de su especialidad: “En oncología infantil tenemos un sistema particular: el 80 por ciento de los chicos con cáncer en Argentina se atiende en lugares públicos. Esto nos hace extremadamente dependientes de una presencia del Estado importante. Nosotros de ese 80 por ciento vemos la mitad. Esto son unos 500 pacientes por año. El más común es la leucemia”.

A su vez, expresó el sentimiento de frustración y angustia que atraviesa al personal médico: “Nosotros enfrentamos esto con presión, incertidumbre y dolor de ver peligrar toda una construcción tan grande. Yo empecé en el 88 y fuimos viendo cómo crecíamos, cómo hacíamos cada vez más cosas, mejores resultados. Verlo vaciarse y empezar a desmoronarse produce una sensación muy feo de desasosiego y pérdida”.

La modificación impulsada por el Ministerio de Salud, liderado por Mario Lugones, convirtió el régimen de residencia en un sistema de becas, lo que según denuncian los residentes del Garrahan implica un recorte sustancial de derechos laborales. A través de sus redes sociales, expresaron que “el Gobierno decidió cerrar la residencia de pediatría más prestigiosa del país, y lo hizo por la puerta de atrás: transformándolo en una beca precarizada».

En este nuevo esquema, los trabajadores ya no contarían con aguinaldo ni licencias por enfermedad, y las vacaciones pasarían a ser optativas. Además, se establece la obligación de trabajar los sábados, una carga horaria de 48 horas semanales y la exigencia de ocho guardias mensuales de 36 horas.

Frente a este panorama, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT) anunció una serie de medidas de fuerza. Convocaron dos paros de 24 horas durante julio y una movilización nacional prevista para el miércoles 17 de ese mes, a partir de las 16, desde el Congreso hasta Plaza de Mayo. La iniciativa busca visibilizar el deterioro de las condiciones laborales y exigir una respuesta concreta del Gobierno.

Durante la jornada de hoy, representantes del gremio participarán de una reunión en el Congreso, en coincidencia con el tratamiento del proyecto de Ley de Emergencia en Salud Pediátrica, que finalmente logró el quórum necesario para su debate. En esa línea, Norma Lezana, secretaria general de APyT, expresó: “Reclamamos que se garantice quórum y se vote el proyecto. Necesitamos una solución de fondo frente al vaciamiento del Garrahan”.

En tanto, Lezana también denunció que ya se registraron 224 renuncias de profesionales altamente calificados y más de 20 residentes que abandonaron sus puestos debido a condiciones salariales insostenibles. Según detalló, “los sueldos deberían arrancar en $1.800.000 para cubrir la canasta básica”.

Por su parte, Carolina Goedelmann, jefa del Laboratorio de Hematología y Hemostasia del hospital, sostuvo que “el desfinanciamiento es un desastre”. Si bien aclaró que por ahora no hay faltantes de medicamentos, alertó que existen demoras graves en la llegada y reposición de los insumos.

La situación generó un creciente malestar en la comunidad hospitalaria, que ya comenzó a organizar una gran jornada de lucha. “El hospital se defiende con acciones. Convocamos a una gran jornada unitaria de lucha, en la que sumemos a universidades, el CONICET, el Clínicas, el colectivo de discapacidad, jubilados, sindicatos, organizaciones culturales y trabajadores autoconvocados”, enfatizó Lezana.

En este contexto, la consigna del gremio es evitar que el vaciamiento avance. Por eso, confirmaron que recorrerán facultades, escuelas, sindicatos y organizaciones sociales con el objetivo de sumar adhesiones a la movilización nacional del 17 de julio.

Artículos Relacionados

Día Mundial de la Hemofilia

Buenos Aires Live

Crece la incertidumbre por la aparición de un brote de neumonía bilateral de origen desconocido

Buenos Aires Live

La Ciudad inauguró un nuevo Centro de Diagnóstico en Villa Urquiza

Buenos Aires Live