La cantante andaluza se presentará el sábado 2 y domingo 3 de agosto en Bebop Club, donde repasará su carrera musical y las canciones que marcaron su historia personal.
Mara Barros, reconocida por su estrecha colaboración artística con Joaquín Sabina desde 2009, ofrecerá dos noches de música íntima en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El sábado 2 y el domingo 3 de agosto, la cantante se subirá al escenario del Bebop Club en cuatro funciones que permitirán a su público redescubrir su camino artístico. Según sus propias palabras, el espectáculo incluirá temas que forman parte de su historia de vida, entre ellos canciones de Sabina, el artista que «le cambió la vida».
En este sentido, el espectáculo recorrerá los tres discos editados por Barros a lo largo de su trayectoria y también incluirá una selección de temas emblemáticos que conforman su «banda sonora personal». Las funciones del sábado serán a las 20 y a las 22.30 horas, mientras que el domingo las presentaciones están previstas para las 19 y 21.30 horas. La propuesta busca generar una atmósfera cálida y cercana con el público porteño, en un formato que pone el acento en la voz, la historia y la emoción.
La relación artística entre Sabina y Barros comenzó en 2009, cuando el trovador español la convocó para sumarse a su banda en la gira Vinagre y rosas. Desde entonces, la voz de Barros se convirtió en un componente esencial de las giras del cantautor, participando en proyectos como 500 noches para una crisis, Lo niego todo, Contra todo pronóstico y Dos pájaros contraatacan, entre otros. A su vez, formó parte de La orquesta del Titanic, el espectáculo conjunto entre Sabina y Joan Manuel Serrat, consolidando su lugar en la música ibérica.
Nacida el 27 de septiembre de 1980 en Huelva, España, Mara Barros creció en un ambiente impregnado de arte. Su padre, José Barros, fue un cantante destacado en las décadas del 60 y 70, y su madre, Isabel, también cultivó el amor por la música. Desde muy pequeña, Mara se formó en distintas disciplinas: danza clásica, flamenco, danza contemporánea y danza española. Este recorrido la llevó a integrar la compañía de ballet de Concha Márquez Piquer, con la que actuó en diferentes escenarios del mundo.
No obstante, fue el canto el que terminó por definir su vocación artística. En sus primeros años, integró la Coral Santa María de La Rábida y realizó giras por España como parte de diversas orquestas. En 2002, su carrera dio un giro inesperado gracias a su participación en el concurso televisivo Popstars, Todo por un sueño. Allí llegó a la final y logró conquistar tanto al jurado como al público, lo que le valió un contrato discográfico con una compañía multinacional.
De este modo nació su primer álbum como solista, Dímelo tú, una producción que contó con la participación de músicos como Pancho Céspedes y Paolo Vallesi. La recepción positiva del disco marcó su desembarco en el mundo de la música profesional, y al poco tiempo comenzó a ampliar su horizonte artístico con incursiones en el teatro musical.
En la misma línea, se destacó en puestas como Hoy no me puedo levantar y Enamorados anónimos, dos éxitos del género que dejaron una fuerte impronta en la cartelera de la Gran Vía madrileña. Asimismo, su talento se extendió al cine, donde protagonizó varios cortometrajes, y a colaboraciones con artistas de renombre, como Camilo Sesto.
Desde su incorporación a la banda de Joaquín Sabina, su nombre adquirió una dimensión internacional. Su voz ha sido parte del repertorio sabinero en escenarios de América Latina, Europa y los Estados Unidos. Hoy, en plena gira de despedida del artista, titulada “Hola y adiós”, Barros continúa acompañándolo con la misma entrega con la que empezó hace más de una década.
En entrevistas previas, Barros definió su vínculo con la Argentina como «profundo, honesto y entrañable», y destacó el amor que recibe cada vez que canta en el país. Así, las noches del 2 y 3 de agosto en el Bebop Club prometen ser una celebración de la música y la memoria emocional. Con su inconfundible voz, Mara Barros invitará al público a recorrer juntos un camino lleno de melodías, recuerdos y emociones compartidas.