La caída de un balancín sobre el techo de una vivienda lindera rompió el tanque de agua
Un tema que se reitera y tiene que ver con el crecimiento exponencial de las obras en construcción en el territorio de la Ciudad. Paralelamente, se destaca la poca o casi nula, presencia de inspectores a la hora de realizar las evaluaciones necesarias para corroborar si los trabajos que se están llevando a cabo respetan la normativa vigente, sin afectar el bienestar de los vecinos y vecinas que habitan en los alrededores.
Y ésta mañana en el barrio de Villa Crespo, más precisamente, sobre la calle Bonpland al 1000, entre Aguirre y Loyola, pudo haber ocurrido una tragedia aún mayor: por causas que tratan de establecerse, un derrumbe en la obra en construcción provocó la caída de un balancín sobre el techo de una vivienda lindera, ocasionando la destrucción del tanque de agua.
Un balancín pesa alrededor de cien kilogramos, y es una estructura de metal que se utiliza para trabajar en altura.
Los propietarios de la vivienda dañada, Daniel y Graciela, cuestionaron al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por no exigir las medidas de prevención, sobre todo, teniendo en cuenta el barrio y la cantidad de obras que se están construyendo en Villa Crespo.
Por su parte, Graciela manifestó: “Las autoridades no responden, sólo pasan a ver cómo está todo y siguen de largo hasta que ocurren situaciones como estas…No me mató por casualidad…Pago todos los impuestos, porque no me perdonan un centavo, incluido el ABL, que es impagable, para vivir en el caos”.
En tanto, Daniel precisó: “No es la primera vez que pedimos presencia de responsables…Les avisamos que nos están generando malestar y no aparecen…Hace tres días se quedaron trabajando hasta las ocho de la noche…¡Esto es la frutilla del postre! De esta destrucción que tengo acá arriba, ¿quién se hace cargo?
A esta altura de los acontecimientos, la pareja no desestima el inicio de acciones legales contra la constructora responsable del hecho. En otro tramo de las declaraciones compartidas ante los diferentes medios de comunicación presentes en el lugar, el vecino señaló: “No estamos en condiciones de seguridad suficientes, más allá de las molestias, es una cuestión de vida”.
Pero hay más, lamentablemente, para describir la realidad que tuvieron que padecer estos vecinos porteños a partir de la edificación ubicada próxima a su domicilio. Al respecto Daniel expresó:
“El otro día estaban con ese balancín sobre el jardín de casa…Si pasaba esto, nos mataba… Hicieron un desastre, que además tuve que limpiar yo…Todavía falta para la finalización de la obra. ¿Cuánto más daño puede llegar a hacernos?”.
Como si todo lo ocurrido fuera poco, la pareja tuvo que solicitar un préstamo para construir una división por sobre la medianera, ya que la presencia de los trabajadores perjudicaba su derecho a la privacidad. Desde la obra se podía ver de manera directa su cuarto, como así también, otros sectores de la casa.