El Jefe de Gobierno porteño habló ante su gabinete tras los resultados electorales adversos y prometió una etapa de cambios estructurales en seguridad, salud, educación y modernización del Estado.
Luego de la reciente derrota electoral del oficialismo porteño, Jorge Macri encabezó una reunión de Gabinete ampliado en el auditorio de Belgrano, donde asumió el resultado con autocrítica y delineó los próximos pasos de su gestión en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Frente a sus funcionarios y acompañado por la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio, el mandatario local trazó un nuevo horizonte para el Ejecutivo porteño y remarcó: «Escuchamos el mensaje de los vecinos. Para nosotros empieza una nueva etapa. Vamos a ordenar, reformar y modernizar lo que haga falta para estar más cerca y cuidar mejor. Para esto vinimos».
En su discurso, Macri puso énfasis en el aprendizaje tras el revés electoral: «Acabamos de atravesar una derrota electoral y cuando eso ocurre, confluyen varios factores que tenemos que asumir con humildad y responsabilidad». En la misma línea, reconoció que «no pudimos conectar con el vecino como históricamente lo supo hacer el PRO» y explicó que la campaña se desvió del enfoque local: «La campaña en la Ciudad se nacionalizó y nos sacó del eje local».
Asimismo, el jefe de Gobierno aseguró que está convencido de que comienza «un nuevo punto de partida» y afirmó que la Ciudad necesita líderes capaces de tomar decisiones más que meros administradores. «Defendamos lo que vale la pena sostener. Y no dudemos en cambiar lo que no funciona», subrayó ante sus colaboradores más cercanos.
En este sentido, Jorge Macri reiteró el espíritu fundacional del PRO y la voluntad de avanzar pese a los tropiezos: «Ese fue siempre el espíritu del PRO. No especulamos, actuamos. Y cuando hace falta cambiar, cambiamos. Eso también es hacer». A su vez, anunció los cinco ejes estratégicos que marcarán el rumbo de su administración durante los próximos dos años y medio: orden público, seguridad y limpieza; cuidado integral en salud, educación, desarrollo humano y discapacidad; movilidad; impulso a la cultura, el deporte y el turismo como motores de identidad y trabajo; y reforma y simplificación del Estado.
«Una gestión más abierta es con los vecinos», consideró Macri, quien además sostuvo que «reafirmar el orden es, en primer lugar, una decisión política. Y la vamos a tomar». En tanto, destacó que su gestión lidera en inversión en áreas sociales clave: «Somos el gobierno con una de las mayores inversiones en salud y educación». También reafirmó su compromiso con la transformación educativa: «Vamos a seguir transformando la educación para que sea una verdadera herramienta que genere más oportunidades».
Además, insistió en la necesidad de mejorar el sistema de transporte urbano: «La Ciudad necesita un sistema de transporte ágil, eficiente y que esté bien conectado». Por su parte, al referirse al rol de la cultura, el turismo y el deporte, subrayó su importancia como motores de desarrollo económico y comunitario. En cuanto a la modernización del Estado, fue enfático: «Buenos Aires necesita un Estado en reforma permanente, más eficiente, menos burocrático, más liviano. No hay reforma sin incomodidad, pero el costo de no cambiar es mucho más alto».
En la misma línea, llamó a sus funcionarios a encarar una revisión exhaustiva de todos los procesos administrativos: «Les pido el máximo esfuerzo y compromiso para identificar cada trámite y procedimiento que deba ser reducido, simplificado o eliminado. No hay más excusas. Los porteños nos pidieron cambiar».
En el cierre de su alocución, Jorge Macri convocó a su equipo a encarar esta nueva etapa con energía renovada: «Este es el arranque de la etapa más importante de nuestra gestión. Estamos ante una oportunidad histórica». Y concluyó con un mensaje motivacional: «Es el momento de levantar la cabeza y recuperar ese fuego que nos hizo elegir este camino. Militemos la gestión con orgullo y pasión. Vamos a poner a Buenos Aires donde tiene que estar». Así, el Jefe de Gobierno marcó el inicio de una fase en la que, según su visión, la Ciudad debe reencontrarse con sus vecinos a través de la acción, el compromiso y la reforma.