El Ministerio de Educación Porteño con la colaboración del Instituto Tecnológico de Buenos Aires, ITBA, llevaron a cabo una investigación conjunta en más de ochenta establecimientos educativos, que contó con la participación de alrededor de tres mil doscientos alumnos y alumnas del nivel medio.
El Monitoreo efectuado con respecto a la utilización de las pantallas, demostró que los jóvenes pasan mucho tiempo frente a ellas, una realidad que incide de manera significativa sobre el bienestar socio emocional de los chicos y de las chicas.
Los Datos no hacen más que reflejar la adicción a los dispositivos
El relevamiento, tal vez, desde uno de los más importantes hallazgos, indicó que los alumnos, suelen en pasar más de seis horas por día frente a las pantallas, cantidad de horas que multiplican en los estudiantes de 4.º año.
En tanto, cuatro de cada diez alumnos exhiben al menos un llamado para prestar atención, por ejemplo:
El 24,9 % presenta condiciones de riesgo por la utilización problemática del Smartphone.
El 31,2 %, manifiestan cuadros de ansiedad.
El 37,2 %, presentan somnolencia diurna.
Y el 38,1 %, padecen episodios de depresión.
Las conclusiones logradas no hacen más que validar y reforzar la batería de políticas públicas que el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos implementó para el acompañamiento y la evolución total de los alumnos y de las alumnas.
Recordamos que, para afrontar esta sobreexposición y como para respaldar un espacio adecuado para el aprendizaje, la Cartera Educativa de la Ciudad a cargo de Mercedes Miguel, impulso la Regulación del uso de celulares en las aulas y la Campaña Aprendé a Desconectar.
Se trata de dos disposiciones estratégicas sostenidas en la necesidad de que las aulas y los recreos vuelvan a ser los lugares de interacción, de encuentro, lejos de las pantallas, para incentivar la concentración y el juego, preservando a los estudiantes de la hiper-conexión en el transcurso de la jornada formativa.
La Ciudad profundiza el compromiso junto con la Comunidad
El detallado Informe, destacó una vinculación de importancia: los alumnos con mayores indicadores de alerta, son quienes deciden pasar mucho más tiempo conectados.
Como gran parte de ese nivel de conexión acontece fuera de la Escuela, el Ministerio de Educación promovió este año el denominado Compromiso Familiar por Estudiantes sin Celular.
La propuesta de las Autoridades Porteñas, tiene que ver con el hecho de postergar la entrega del teléfono inteligente hasta el momento en que los chicos concluyen con el ciclo primario.
Hasta ahora, más de ciento siete familias manifestaron su adhesión. Sin duda, un proyecto trascendente, que revela una tarea articulada notable, pionera en su especialidad.