Cada 29 de Julio se celebra esta jornada tan especial para los argentinos. Porque cultura es identidad, valores, producciones artísticas, costumbres, tradiciones y por supuesto: la historia de nuestro país, con sus luces y sombras…
El querido compatriota músico, letrista y compositor, León Gieco, en una de sus entrañables canciones y de alguna manera “tan nuestra”, llamada “La Cultura es la Sonrisa”, describía su mirada al respecto:
“La cultura es la sonrisa que brilla en todos lados
En un libro, en un niño, en un cine o en un teatro
Sólo tengo que invitarla para que venga a cantar un rato
Ay, ay, ay, que se va la vida
Mas la cultura se queda aquí.”…
Sin duda que la cultura es de gran importancia en lo que hace a la formación, al desarrollo, en definitiva, a la vida de los ciudadanos y las ciudadanas.
La fecha de la efeméride fue elegida para homenajear a Ricardo Rojas, un activo y polifacético intelectual fallecido el 29 de julio de 1957 a los setenta y cuatro años.
Entre algunas de sus obras más reconocidas se encuentran: el “Archivo Capitular de Jujuy” elaborada con motivo del centenario del Éxodo Jujeño-1913-, y la trascendente “Historia de la Literatura Argentina”-1917/1922- alrededor de cuatro mil páginas distribuidas en ocho volúmenes que se terminaron de editar en 1949.
Escribió poemas, biografías, crónicas de viajes…en total cuarenta libros, uno de ellos “El Santo de la Espada” sobre la vida del General José de San Martín, fue llevado al cine por Leopoldo Torre Nilsson en 1970.
Rojas fue uno de los críticos, con formación académica, que participó intensamente en la recuperación del “Martín Fierro” de José Hernández, un libro considerado de escasa categoría para la época.
Fundó la primera cátedra dedicada a la Literatura Argentina en la Universidad de Buenos Aires, institución para la cual se desempeñó como rector durante el Gobierno de Hipólito Yrigoyen.
Otro de sus significativos aportes estuvo relacionado con su visión sobre el agotamiento del modelo cultural de su generación.
Fue embajador en Perú, recibió numerosas distinciones entre ellas el Premio Nacional de Ensayo en 1923.
Tras el golpe de estado de 1930, fue perseguido por sus ideas políticas y detenido en Tierra del Fuego.
Para acercarse al universo personal de Ricardo Rojas, se puede visitar la vivienda en la que habitó hasta sus últimos días en Charcas 2837. La vivienda fue donada por su esposa al Estado nacional, fue declarada monumento histórico y posteriormente, transformada en el Museo Casa de Ricardo Rojas.
Para visitas, duración cuarenta minutos, los días y horarios son:
Jueves, Viernes y Sábado de 14 a 17.
Acceso libre, gratuito, y protocolos sanitarios