En un veredicto que sienta un precedente en defensa del medio ambiente, la Justicia porteña ratificó una orden de frenar la construcción de bares en la Reserva Ecológica Ciudad Universitaria-Costanera Norte. Esta resolución, de carácter precautelar, paraliza «todas las obras» en este espacio natural protegido y requiere a la administración porteña que en un plazo de diez días remita «los antecedentes administrativos» del proyecto.
La titular del Juzgado en lo Contencioso, Administrativo y Tributario 9, Andrea Danas, emitió esta decisión, la cual amplía la orden al Gobierno porteño, solicitando la suspensión temporal de las obras que incluyen la construcción de dos locales de gastronomía. Esta medida llega en respuesta a la denuncia de estudiantes universitarios quienes expresaron su preocupación por la continuación de los trabajos de construcción en este espacio de gran valor ecológico.
La obra en cuestión se encuentra bajo la responsabilidad de la Secretaría de Ambiente porteña e involucra la incorporación de señalética, la construcción de una bicisenda, así como la edificación de un centro de interpretación, un sector de sanitarios y diversas áreas de servicios, entre ellas, dos locales de gastronomía, uno de los cuales está previsto en la zona del Espigón.
El reclamo de los estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), respaldado por la «Fundación Ciudad», se basa en la preocupación de que las construcciones propuestas podrían causar daños ambientales irreparables en la Reserva, que alberga más de 800 especies de seres vivos, incluyendo alrededor de 500 especies animales y un variado ecosistema vegetal.
La Justicia porteña tomó una medida precautelar a principios de octubre, ordenando la detención de las obras debido a la falta de presentación del Estudio de Impacto Ambiental por parte de la gestión porteña. Sin embargo, los estudiantes de Ciudad Universitaria, vecinos de la Reserva, denunciaron que el Gobierno porteño continuó con la construcción de un local de gastronomía en el Espigón, lo que llevó a una nueva presentación ante el Juzgado.
Recientemente, la jueza Danas ha confirmado la vigencia de la medida precautelar y ha ampliado la orden inicialmente dictada. Los estudiantes expresaron su descontento y responsabilizaron al Gobierno de la Ciudad y a las autoridades de la UBA por la continuidad de las obras, solicitando explicaciones en un comunicado.
Además, denunciaron que durante una visita a la Reserva la semana pasada, fueron «hostigados» por personal policial presente en la zona. La decisión de la justicia porteña marca un hito en la lucha por la preservación de espacios naturales en medio de un debate que se intensifica por la necesidad de equilibrar el desarrollo urbano y la conservación de áreas ecológicamente sensibles.