En medio de la creciente crisis presupuestaria que afecta a las universidades argentinas, el emblemático Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) redujo drásticamente su actividad, llegando incluso a disminuir el número de cirugías que realiza, funcionando a menos del 40% de su capacidad habitual.
El director del centro de salud, Marcelo Melo, describió la situación como «muy delicada», destacando la dependencia del hospital de un presupuesto insuficiente para cubrir sus necesidades operativas básicas. En declaraciones a Radio Mitre, Melo explicó: «Si no tenemos esos recursos porque no existe el presupuesto, no podemos enfrentar ninguna licitación».
Asimismo, Melo señaló que la mayoría de los pacientes atendidos en el hospital carecen de cobertura de salud privada y presentan patologías complejas que requieren recursos significativos para su tratamiento. Esta situación se agrava debido al incremento exponencial de los precios de los insumos médicos, con una inflación que supera ampliamente la registrada en otros sectores de la economía.
En este sentido, el director del Hospital de Clínicas detalló que la inflación de los medicamentos utilizados en el tratamiento de diversas patologías alcanzó el 1000% el año pasado, mientras que el presupuesto asignado al hospital permanece congelado, sin ajustarse a esta realidad económica.
«Nosotros el año pasado hacíamos licitaciones cuatrimestrales para comprar los medicamentos y se gastaban 4 o 5 mil millones de pesos para un cuatrimestre. Ahora eso aumentó el 1000%», destacó Melo.
Además de la falta de recursos financieros, el director del hospital lamentó las condiciones salariales de los trabajadores de la salud, muchos de los cuales se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Esta situación, según Melo, contribuye a la precarización del sistema de salud público y dificulta aún más la atención de los pacientes.
En un intento por mitigar la crisis, estaba previsto un abrazo simbólico al Hospital de Clínicas en protesta por la falta de fondos y en defensa de la institución. Sin embargo, la complejidad de la situación no se limita al Hospital de Clínicas, sino que afecta a todas las universidades públicas del país.
El Consejo Superior de la UBA recientemente declaró la emergencia presupuestaria, adoptando medidas para reducir costos y mantener el funcionamiento de la institución. Entre estas medidas se incluye la limitación de servicios básicos como el acondicionamiento de aire y el uso de gas en los edificios universitarios.
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, denunció un ajuste del 370% en el presupuesto universitario, insuficiente para hacer frente a los crecientes costos operativos. «Hoy el ajuste es de $8 cada $10», advirtió Yacobitti, haciendo hincapié en la disparidad entre los recursos asignados y las necesidades reales de las universidades.
Ante la crisis, el Gobierno nacional aseguró haber realizado el pago de los fondos solicitados por la UBA, aunque esta afirmación fue desmentida por la propia universidad. Mientras tanto, las imágenes de la Facultad de Medicina de la UBA a oscuras circulan en redes sociales, evidenciando las dificultades que enfrentan las instituciones educativas y de salud en Argentina.