Durante este fin de semana, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires será sede de una nueva edición de la Feria Migrante, con gastronomía típica, artesanías y propuestas culturales que visibilizan la identidad venezolana y promueven la interculturalidad.
Con el propósito de fomentar la inclusión, la diversidad y el diálogo entre culturas, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires será escenario de una nueva edición de la Feria Migrante, una propuesta abierta a toda la comunidad que este fin de semana pondrá el foco en las tradiciones de Venezuela. La feria se llevará a cabo el viernes en Plaza Houssay, en la intersección de Junín y avenida Córdoba, entre las 11 y las 19; y continuará el sábado y domingo en Parque Centenario, en avenida Díaz Vélez y Finochietto, desde las 12 hasta las 19. La entrada será libre y gratuita, y la actividad se suspende en caso de lluvia.
En este sentido, la feria no solo representa un espacio de encuentro y celebración de las distintas identidades culturales presentes en la Ciudad, sino que también funciona como una vidriera para emprendimientos gastronómicos y artesanales que encuentran en este tipo de eventos una posibilidad de crecimiento económico y visibilidad. A través de stands montados al aire libre, los asistentes podrán degustar especialidades típicas de la cocina venezolana, como tequeños, arepas, pan de jamón, cachapas, pan piñita, pan andino, golfeados, patacones, jugos frutales, además de postres tradicionales como tres leches o torta de piña. También habrá propuestas dulces aptas para personas que no consumen gluten o azúcar.
De tal modo, la Feria Migrante se orienta a ofrecer un paseo culinario y también invita a conocer una variedad de productos artesanales que reflejan la estética y la historia popular de Venezuela. Entre los objetos disponibles se podrán encontrar muñecas típicas, estampados tradicionales, accesorios, objetos decorativos y creaciones realizadas por emprendedores que forman parte activa de la comunidad migrante en la Ciudad.
Asimismo, todos los puestos están preparados para recibir múltiples formas de pago, lo que facilita el acceso a la oferta disponible. Se podrá abonar en efectivo, con tarjetas de crédito y débito, y también mediante medios electrónicos, lo cual representa una ventaja para los visitantes que buscan comodidad y seguridad en sus compras.
Por su parte, desde la organización destacaron que la Feria Migrante se propone como un espacio de integración y celebración de las distintas culturas que enriquecen el entramado social porteño. Además, busca promover el respeto, el reconocimiento mutuo y el apoyo a las comunidades que encontraron en la Ciudad un lugar para desarrollarse y compartir su herencia.
A su vez, estas actividades funcionan como un canal para que los vecinos conozcan de primera mano los sabores, las costumbres y los valores de quienes llegaron desde distintos rincones del mundo, en un entorno festivo y comunitario. La feria es también una herramienta concreta de apoyo a los trabajadores migrantes, brindando visibilidad y nuevas oportunidades para sus emprendimientos.
En la misma línea, eventos como este fortalecen el tejido social y consolidan una Ciudad más abierta, plural y participativa. En cada edición, la feria busca poner en valor el aporte de las colectividades a la vida cotidiana, reconociendo su rol fundamental en el desarrollo de una comunidad más equitativa y diversa.