La emotiva ceremonia se realizó en el Instituto Superior de Seguridad Pública con la presencia de Jorge Macri y autoridades del área. El Jefe de Gobierno destacó la importancia del compromiso con los valores de unidad y servicio.
En un acto cargado de simbolismo y emoción, más de dos mil futuros policías y bomberos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizaron su jura a la bandera en la Plaza de Armas del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), ubicado en el barrio porteño de Villa Soldati. La ceremonia contó con la presencia del Jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien estuvo acompañado por el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, el director del ISSP, Martín López Zabaleta, y los principales referentes de la Policía y el Cuerpo de Bomberos de la Ciudad.
La jornada reunió a 887 cadetes de la 13ª promoción y a 1.103 de la 14ª, quienes no habían podido realizar su promesa anteriormente debido a las condiciones climáticas. En este contexto, Jorge Macri expresó: «Jurar la bandera sella el compromiso irrenunciable de cada uno de nosotros con aquellos valores que suponen, sobre todo, la unidad de nuestro país, de una comunidad, de una ciudad». A su vez, resaltó que el encuentro anticipa un nuevo hito: «Dentro de muy poquitos días nos volveremos a encontrar cuando muchos de ustedes estarán terminando el curso de cadete y eso es un enorme orgullo».
En este sentido, la formación de los cadetes de la Policía de la Ciudad se desarrolla en un programa de dos años, en el cual el primer ciclo se cursa bajo modalidad de internado en el Instituto. Durante los últimos seis meses, los aspirantes comienzan a ejercer funciones prácticas mientras continúan con la formación académica que les permite acceder al título de Técnico Superior en Seguridad Pública, avalado por el Ministerio de Educación.
Asimismo, durante el acto se realizó un emotivo homenaje a los efectivos caídos en cumplimiento del deber, así como a sus familiares. El Jefe de Gobierno expresó su reconocimiento al señalar: “Son héroes de nuestra fuerza. La mayoría de ellos cayeron no mientras estaban en servicio, sino yendo y viniendo de su hogar en la provincia de Buenos Aires. Y hoy volvemos a pedirle al poder político de la Provincia un compromiso mayor, porque necesitamos trabajar todos juntos por una Argentina más segura”.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, remarcó el valor simbólico de este paso en la carrera de los futuros agentes y su importancia para la seguridad pública: “En este juramento están asumiendo valores que son centrales para nuestras Fuerzas públicas, y que deben acompañarlos en toda su carrera profesional. Se comprometen a cuidar al prójimo, anteponiendo sus necesidades y bienestar, lo que marca un camino de sacrificio y vocación de servicio que los ubicará en el sendero de los héroes que construyeron esta Nación».
El acto se inscribe dentro del marco institucional del ISSP, organismo encargado de la formación y profesionalización de los futuros miembros de las fuerzas de seguridad porteñas. Desde su fundación, este instituto busca fortalecer las capacidades operativas de sus egresados y formar perfiles comprometidos con la ética, la vocación y los valores democráticos.
De tal modo, la jura de bandera se presenta como un momento clave en la carrera de estos jóvenes, que próximamente comenzarán a desempeñarse en las calles de la Ciudad, en contacto directo con los vecinos y sus necesidades cotidianas. En la misma línea, el compromiso asumido durante la ceremonia apunta a consolidar una fuerza más cercana, profesional y enfocada en la prevención y la atención ciudadana.
El Cuerpo de Bomberos de la Ciudad, que fue creado en 2016 tras la aprobación de la Ley 5688 que estableció el Sistema Integral de Seguridad Pública, cuenta actualmente con 1.900 efectivos en funciones. Según se informó, hacia fin de año se incorporarán otros 200 oficiales que se encuentran en etapa de formación.