El icónico bar/restaurante podría cerrar sus puertas debido a un juicio laboral multimillonario
El histórico espacio porteño gastronómico/cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, inaugurado en 1927, en la mítica intersección de las Avenidas San Juan y Boedo, donde uno de nuestros grandes poetas, Homero Manzi, escribiera, nada más y nada menos, que el tango “Sur”, acaba de recibir una condena por $220 millones, como consecuencia de un litigio laboral iniciado por dos bailarines.
Sobre la problemática, el Administrador del emblemático local comercial, Gabriel Pérez, señaló: “Es algo que, aparte de ser injusto, es impagable hoy en día”.
El origen del conflicto
De acuerdo con el testimonio brindado por el propietario de Esquina Homero Manzi, los bailarines de tango brindaban sus servicios de manera intermitente. Algunos años atrás, el restaurante se encontraba en un momento positivo motivado por la presencia del turismo internacional, pero la pandemia del Covid-19, cambió radicalmente la realidad. Al respecto, Pérez agregó: “Nosotros, hasta la pandemia, como muchísimas empresas que dependemos del turismo, veníamos con una situación muy buena…Pero después, nunca más se volvió a recuperar”.
Desde este contexto, Gabriel Pérez comentó que: “En el transcurso de la pandemia, los bailarines que le hicieron juicio laboral no se encontraban en el país, sino en Europa, como parte de su actividad artística en la temporada de cruceros…Le hemos presentado a los Jueces fotos de ellos a través de sus propias redes sociales desde Rusia, de España, de Italia y numerosos lugares”.
Además, señaló que la Empresa en ningún momento se opuso a que los artistas viajaran y trabajaran en el exterior, donde obtenían ingresos superiores a los que podían lograr en nuestro país.
Sobre el vínculo contractual de los bailarines, Pérez indicó: “Ellos cobraban por su servicio…Era una locación, ellos prestaban un servicio…Cuando no venían, no cobraban… Cuando daban un reemplazo, cobraban el reemplazo”.
La demanda, según la mirada del Administrador de “Esquina Homero Manzi”, derivó en una cifra colosal: “Nos encontramos con esto, que es una locura total que arrancó en dos millones y llega a los $220 millones”.
El empresario formuló un llamado público: “Necesitamos francamente que alguien levante la mano y vea que esto se fue de las manos, esto cierra negocios, deja familias en la calle…Es toda una vida dedicada a trabajar, a invertir, a tratar de dar trabajo a la gente, y estas cosas le sacan a uno las ganas de seguir”.
Por último, Gabriel Pérez, reflexionó, en estos términos, a propósito de la relación entre la popular Esquina Porteña y su Padre: Vino desde España a los ocho años, hace setenta y cuatro que él está acá y sigue yendo todos los días al trabajo”…
La realidad que afecta a Esquina Homero Manzi forma parte una oleada creciente de juicios laborales enfocados en diferentes locales comerciales tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires.