Avanza la recuperación del imponente y tradicional edificio ubicado la esquina de Avenida Rivadavia y Callao, que durante el 2021 cumplirá 105 años.
Algunas precisiones sobre los trabajos llevados a cabo hasta este momento, por ejemplo: las aspas características volvieron a girar, y en breve, van a ser iluminadas a través de un equipamiento de luces LED, se incrementó la higiene sobre la emblemática cúpula, un área donde también fueron incorporadas cerámicas, maderas, revoques y ornamentaciones, en los frentes se concretaron tareas de limpieza en profundidad sin perjudicar las estructuras edilicias. El mecanismo utilizado se denomina de nebulización y plantea la posibilidad de desarrollar un hidrolavado suavizado.
Pero hay más…Las piezas faltantes fueron cubiertas con réplicas de las originales, felizmente, hasta las esculturas de los cuatro leones alados-área fundamental del arte personalísimo ubicados en el frente de la Confitería-, pudieron ser restaurados a través de las imágenes aportadas por los vecinos conjuntamente con las herramientas de modelado en tecnología 3 D, su peso llega a los ochocientos kilogramos aproximadamente, y cada uno fue moldeado sobre la superficie y posteriormente elevados hacia la cúpula…Las terrazas y las múltiples filtraciones fueron reparadas.
Sobre los nuevos pasos que se están dando, en torno a la restauración de la histórica Confitería del Molino, la Ministra de Espacio Público e Higiene Urbana, Clara Muzzio, expresó: “Esta Confitería es uno de los tantos edificios históricos que tiene la Ciudad…En los últimos meses estuvimos trabajando en la fachada, cubierta y cúpula, conservando su imagen y espíritu original, con el fin de destacar su valor patrimonial para que los vecinos/as puedan volver a disfrutarlo”.
Las obras concretadas, ya se pueden observar sobre la cúpula, cubierta y fachadas, intervenidas en su totalidad, renovadas, y luego de casi treinta años…
Asimismo, fueron retirados mil ochocientos metros cuadrados de andamios depositados por años en la intersección de Avenida Rivadavia y Callao, los que generaban una imagen de abandono en la esquina porteña de alta circulación.
A partir de 1997 cuando se dispone el cierre de la Confitería hasta el 2018, cuando se inicia el proceso orientado a la puesta en valor, su fachada e instalaciones fueron vandalizadas en reiteradas oportunidades.
Algo de historia
El edificio de la Confitería del Molino, fue pensado y diseñado por el arquitecto italiano, Francesco Gianotti, desde una impronta caracterizada por el Art Nouveau.
Fue considerado un lugar de atractiva ambientación, de sabores inigualables y de una ubicación geográfica increíble, que en todo momento se caracterizó por reunir a los máximos exponentes de la intelectualidad, la política, el arte y de la cultura nacional y del exterior, que marcaron el esplendor de toda una época en la República Argentina.
Este Monumento Histórico nacional fue transferido, luego del cierre en 1997, al Congreso de la Nación en 2014.
En tanto, la Comisión Administradora del Edificio del Molino tomó intervención en 2018, comenzando una nueva fase basada en la recuperación.