¡Un Robot se suma al equipo de mantenimiento!
Se llama Wall E, mide setenta centímetros, y dispone de tracción en sus cuatro ruedas, una capacidad esencial para avanzar sin inconvenientes a través del barro y de los sedimentos que se encuentran en esa área tan estratégica para la vida de los porteños y de las porteñas. Su nombre está inspirado en aquel personaje amigable de Pixar, la película de 2008, en la cual, un robot recolector de residuos desde un futuro marcado por la negatividad y la alienación, encuentra la manera de recuperar la vida en el Planeta Tierra, abandonado por los humanos, a raíz de las consecuencias dramáticas de la contaminación.
Entre las tareas que lleva adelante Wall E, se destacan: la inspección de los conductos, conjuntamente con la detección en tiempo y forma de posibles fisuras y obstrucciones.
Al respecto de esta innovadora herramienta puesta en marcha en la CABA, el Gerente de Mantenimiento de la Dirección General del Sistema Pluvial, Christian Parrone, manifestó: “Se hace un trabajo preventivo durante las 24 horas, los 365 días del año…Contamos con ocho robots que nos permiten pasar al menos una vez por mes por todos los sumideros…En algunas zonas que ya tenemos estipuladas como de mayor riesgo pasamos dos o tres veces más”.
Las Características del Funcionamiento
Los desplazamientos del Robot son dirigidos desde una cabina-instalada en un camión-, semejante a la de un móvil de televisión, donde un operario del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se dedica a chequear las imágenes en la búsqueda de alguna señal de alerta.
Wall E lleva en el frente una lámpara LED y una cámara que gira 720 grados, para cubrir cada uno de sus trayectos, con transmisión en directo, que además permite grabar todos los registros. Cabe mencionar que el Robot puede recorrer hasta quinientos metros sin salir a la superficie.
Su actividad es de importancia, tanto para prevenir el colapso de los desagües, y los anegamientos en las calles, como para detectar los desprendimientos dentro de los propios conductos, para poder evitar las consecuencias sobre la calzada y la eventualidad de accidentes.
Wall E también puede actuar en situaciones de emergencia. A propósito de este tema, el Gerente Christian Parrone, manifestó: “Hace un tiempo teníamos un anegamiento en una de las avenidas de la Ciudad y no podíamos detectar cuál era el problema…Con el robot vimos que en un desagüe había un balde de pintura de 20 litros que estaba haciendo las veces de tapón… Lo extrajimos y quedó el conducto apto para que escurriera normalmente el agua”.
A través de la experiencia desarrollada hasta este momento, se puede decir que, Wall E es un gran descubridor de objetos extraños en el misterioso universo de los desagües de Ciudad.
La lista es amplia, e incluye: restos de colchones, maderas, bolsas de plástico, botellas, vasos de tergopol, etc…Elementos que, de no ser detectados a la brevedad, pueden producir complicaciones y perjuicios, como la obstrucción de los conductos pluviales de la Ciudad de Buenos Aires.