La Ciudad de Buenos Aires cumplió y superó la meta prevista
No cabe duda que los árboles cumplen un rol decisivo en cuanto a la biodiversidad urbana, entre otros aportes positivos, y de acuerdo con las opiniones coincidentes de quienes se dedican a estudiar el tema, la conclusión es muy precisa: “un árbol maduro absorbe ciento cincuenta kilogramos de gases contaminantes por año”.
En sintonía con la mirada que sostiene la Organización de las Naciones Unidas, la expectativa con respecto al Plan Maestro de Arbolado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para el 2025, fue más que auspiciosa.
Inicialmente se habían previsto 15.914 plantaciones, pero al finalizar el período, la actividad acumulada totalizó 16.530 ejemplares implantados. ¿El resultado? Un 104% de cumplimiento y la confirmación de que meta anual había sido superada.
Para conocer un poco más acerca del Plan Maestro de Arbolado de la CABA
Las pautas y lineamientos surgen de la planificación, desde un concepto claro con relación a los espacios verdes. Por ejemplo, se utilizaron las mismas especies o similares, a las que existieron en el lugar, privilegiando las características del paisaje diseñado en cada área con el objetivo de mantener la identidad y coherencia ambiental de los diferentes barrios.
En cuanto al calendario de plantación, se llevó a cabo desde mayo a octubre, con un pico significativo de actividad en el transcurso de julio y agosto.
Salvo alguna que otra situación puntual, no se concretaron plantaciones en los meses más cálidos. La idea aplicada, estuvo enfocada, en minimizar el estrés hídrico y potenciar la tasa de crecimiento de los ejemplares.
El Plan abarcó al menos treinta especies distintas.
La cantidad de cada una estuvo vinculada a la disponibilidad que ofrecía el mercado al momento de comenzar la plantación, desde el respeto permanente al enfoque paisajístico original. Los flamantes ejemplares fueron aportados por las empresas que se encuentran a cargo del mantenimiento del arbolado urbano.
¿Lo sabías?
De acuerdo con las estimaciones realizadas por los expertos en la temática: “un árbol promedio, como los utilizados en el arbolado viario, tarda entre quince y veinte años en lograr un tamaño que le posibilite generar sus naturales servicios eco-sistémicos significativos, a partir de una presencia más que destacada en el escenario del paisaje urbano”.
Cabe señalar que aún en esa fase “se lo considera joven”, ya que seguirá creciendo hasta alcanzar la madurez a los cuarenta o cincuenta años en promedio. Se trata del período en el cual va a aportar la mayor cantidad de aportes a la comunidad y al ambiente.
Dentro de las especies que fueron plantadas en esta última etapa, se distinguen: Arces, ejemplares ornamentales y nativos como la Ceiba Speciosa, el Jacaranda Mmimosifolia, Tilos, etc .
Sin lugar a dudas, el Plan Maestro de Arbolado es una contribución al ecosistema urbano y a la biodiversidad de la Ciudad de Buenos Aires.