La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, declaró al Chamamé como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por el aporte trascendente a la cultura de todo el continente.
Es una danza original de la provincia de Corrientes, que le canta a la vida, al amor, a los encuentros y a los desencuentros, a la naturaleza, al cambio climático…
Entre las apreciaciones que determinaron la importante distinción, sobresalen: el sentimiento de identidad, la valorización de la flora, fauna y el cariño profundo por el territorio correntino ubicado en el corazón de la Mesopotamia Argentina.
Una iniciativa que promueve la creatividad, la gestión del entorno natural y social, orientada al bienestar en las comunidades, permitiendo también el aumento de los ingresos…
En tanto, sobre el reconocimiento internacional, global, logrado por el Chamamé, el Presidente del Instituto Correntino de Cultura, Gabriel Romero, precisó: “El Chamamé es mucho más que un ritmo alegre que se podía escuchar en las bailantas y que sólo lo bailaba la clase trabajadora, cómo se intentaba hacer creer en un comienzo…El Chamamé es una manifestación cultural que no distingue de estamentos sociales, que cuenta con una celebración propia que se lleva a cabo año a año en el mes de enero, se trata de Fiesta Nacional del Chamamé y la Fiesta del Mercosur, una gigantesca vidriera mundial para la difusión del género, su historia, intérpretes, compositores, músicos, etc”.
Entre los pioneros de este ritmo amigable, se encuentran: Emilio Chamorro, Mauricio Valenzuela, Ernesto Montiel y Tránsito Cocomarola.
El impulso surgió entre 1940/1960 de la mano de Antonio Tarragó Ros Padre, Ramón Ayala,“La Novia del Paraná” fallecida recientemente, Ramona Galarza, e Isaco Abitbol.
Diez años después llegaría el Festival Nueva Canción Correntina, en el cual participaron: Pocho Roth, Antonio Tarragó Ros Hjo, Teresa Parodi, Mario Bonfill, las Hermanas Vera y Marilí Gonzalez Segovia…
Más tarde, otros artistas de notable calidad se sumaron a la movida y a la divulgación internacional, como por ejemplo: Raúl Barboza, el Chango Spasiuk y Niní Flores, entre otros.
Vale la pena señalar que luego del Tango y del Fileteado porteño, el Chamamé se convirtió en el tercer bien cultural argentino distinguido por las Naciones Unidas en la categoría de Patrimonio de la Humanidad.
El Dato
El Chamamé desafio a treinta y nueve manifestaciones culturales de otras naciones, como el Reggae de Jamaica, Mwinoghe, danza de júbilo de Malawi, las Parrandas cubanas y las Tamboradas españolas, etc.