La antigua y violenta manera de expresar un reclamo que se produce en el ámbito educativo de la Ciudad de Buenos Aires, se inició el viernes pasado en el colegio Mariano Acosta, Balvanera, Comuna 3. La medida continúa, y suma a otros establecimientos porteños.
Ante esta realidad, la escalada de la conflictividad, y los días de clase perdidos, el GCBA decidió demandar penalmente a los padres por consentir a sus hijos menores de edad a ocupar un edificio escolar público. Asimismo, tendrán que responder ante situaciones de daño que pudieran afectar a los estudiantes, como así también a los bienes de la institución.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la Procuración, exigirá a todos los progenitores $ 1.500.000 por cada día de ocupación. Además, la idea es transferirles la erogación que significa el pago de los sueldos del personal docente y no docente.
Al respecto, la Ministra de Educación de la CABA, Soledad Acuña, expresó: “Hoy los estudiantes están reclamando que arreglemos los baños que ellos mismo destruyen…En un año de presencialidad los baños están destrozados nuevamente…Por eso estamos diciendo que hay que empezar a poner límites y decir basta, no da todo lo mismo…Las acciones tienen consecuencias, como adultos-como madres y padres-, tenemos que empezar a marcar que la convivencia supone llegar hasta un punto donde empiezan los derechos del otro…Los impuestos de los porteños son los que financian las escuelas, los que hacen estos baños una y otra vez, y que los propios chicos destruyen como en el caso del Mariano Acosta”.
Pero hay más manifestaciones hostilidad contra la Comunidad Educativa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Hace una semana, en tres robos, los delincuentes sustrajeron doscientas computadoras, tablets y diferentes equipos de electrónica-micrófonos/cables/parlantes-, adquiridos recientemente, del edificio donde funcionan el Normal Nº1 y el Liceo Nº4, situado sobre la Avenida Córdoba al 1900, entre Riobamba y Ayacucho.
Estos hechos lamentables se produjeron principalmente durante las madrugadas del jueves y del viernes.
Una vez formalizada la denuncia correspondiente, intervinieron efectivos de la Comisaría Vecinal 2B, con la coordinación del Sub Comisario Fernando Carrizo y el Comisario Matías Pearse.
Por su parte, las autoridades de los reconocidos establecimientos educativos, precisaron: “Nosotros lo que estamos pidiendo es mayor seguridad, una vigilancia de 24 horas en el edificio…Nosotros queremos que haya más espacios seguros con cámaras para proteger los equipos…Queremos trabajar, enseñar, dar clases con la mayor tranquilidad para todos nosotros y para todo el colectivo de las familias del Normal 1, el Liceo y el Comercial, con los que compartimos el edificio”.