Cuatro ciudadanos colombianos, tres hombres y una mujer, fueron arrestados en un laboratorio clandestino ubicado en Villa Crespo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La organización se dedicaba a la producción y exportación de «tusi», también conocida como «cocaína rosa». La potente droga de diseño era ocultada en libros de cuentos con doble fondo y enviada a Europa.
En un operativo liderado por el Departamento de Lucha Contra el Crimen Organizado de la Policía de la Ciudad, se desarticuló una banda narco que operaba desde un departamento en el barrio porteño de Villa Crespo. El juez en lo Penal Económico 2, Pablo Yadarola, junto a la fiscal Gabriela Ruiz Morales, supervisaron los allanamientos que llevaron a la detención de tres hombres y una mujer, todos de nacionalidad colombiana.
En el laboratorio clandestino, ubicado en un piso 17 de un edificio en Villa Crespo, se incautó una considerable cantidad de «tusi» en forma molida, de colores rosa y violeta, lista para la venta. Además, se encontró «tusi» en versión granulada y de máxima pureza, junto con pastillas de MDMA. El valor estimado de lo decomisado en el mercado asciende a 30 millones de pesos.
El «tusi», abreviatura de «tucibi», es una droga de diseño que combina los efectos alucinógenos del LSD con los eufóricos del MDMA. Popular en el ámbito de las fiestas electrónicas y vinculada a consumidores de niveles socioeconómicos altos, su gramaje oscila entre 30 y 50 dólares o 30, 35 o 50 mil pesos, según su calidad o circuito de venta.
La investigación reveló que la banda no solo producía «tusi» para el mercado local en zonas como Barracas, Once y Chacarita, sino que también la exportaba a Europa. Utilizaban libros de cuentos con doble fondo para camuflar la droga, revelando un sofisticado método de envío internacional.
Los allanamientos no se limitaron al laboratorio en Villa Crespo. Se realizaron operativos en un barrio privado de Escobar, donde se detuvo a una pareja señalada como los líderes de la organización, y en un domicilio en Paternal, donde se apresó al cuarto implicado, quien cumplía el rol de distribuidor.
Los cuatro detenidos, tras ser indagados por el juez Yadarola y la fiscal Ruiz Morales, se negaron a declarar. Enfrentan cargos por «comercialización y contrabando de estupefacientes» y «asociación ilícita» según la Ley de Drogas N° 23.737. El cabecilla de la banda ya tiene antecedentes por «contrabando internacional de estupefacientes». En caso de ser condenados, podrían enfrentar hasta 12 años de cárcel, según informaron fuentes judiciales.