Cada 29 de octubre se conmemora esta fecha a nivel global con el objetivo de generar conciencia con respecto a una patología, considerada por la Organización Mundial de la Salud, como una de las principales causas de muerte y la primera causa de discapacidad en adultos en el mundo.
En nuestro país, las enfermedades cerebro-vasculares provocan diecisiete mil decesos al año, constituyen la primera causa de discapacidad adquirida en adultos y una de cada cincuenta personas mayores de cuarenta años ha logrado sobrevivir luego haber padecido un ACV, de acuerdo con la información proporcionada por la Cámara de Instituciones de Diagnóstico Médico.
Para el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, el ACV es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en la Argentina y el mundo
Sobre el tema, el Jefe de la Sección Vascular de la División Neurocirugía del Clínicas, el Doctor Javier Goland, puntualizó:
“La prevención sigue siendo la medida más importante para disminuir la discapacidad, por esa razón recordar que dejar el cigarrillo, controlar la presión arterial, una dieta baja en grasas y la realización de ejercicio físico en forma regular constituyen los primeros cuatro pasos para evitar el ACV”.
De aquí que, la prevención, la detección temprana y la atención médica sin demoras resulten fundamentales.
¿Qué es un ACV?
Se produce cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia el cerebro, o cuando se rompe un vaso sanguíneo, una problemática que afecta a las neuronas por la falta de oxígeno.
Se reconocen tres clases: Isquémico, Hemorrágico, AIT -Isquémico Transitorio.
Señales de Alerta
Ante la aparición de cualquiera de los síntomas que detallaremos, habrá que comunicarse de inmediato con el Servicio Médico, o el SAME a la Línea Gratuita 107.
-Se desvía la boca o se experimenta debilidad en un lado del rostro al querer sonreír.
-Significativa dificultad a la hora de mantener ambos brazos levantados. Pérdida súbita de fuerza en un brazo o en una pierna.
-Inconvenientes a la hora de hablar, tendencia a arrastrar las palabras o dificultades para entender lo que dicen otras personas.
Más signos para tener en cuenta: La pérdida repentina de la visión, dolor de cabeza muy fuerte y súbito, sin causa, mareos o pérdida del equilibrio.
La intervención médica especializada, como por ejemplo, el suministro de fármacos para disolver coágulos, cuenta con una ventana de tiempo crítica de pocas horas desde el comienzo de los síntomas.
¿De qué manera se puede prevenir un ACV?
En una gran parte de los casos, prestando atención a la hipertensión arterial, diabetes, el tabaquismo, el colesterol alto, y el sedentarismo.
Una vida activa y saludable constituye el mejor antídoto con esta enfermedad.