El Sector Mujeres Empresarias de FECOBA integró la última mesa de trabajo del año de la Convergencia Empresarial de Mujeres Argentinas para coordinar acciones que fortalezcan el desarrollo emprendedor.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires funcionó como sede del cierre de actividades anuales de la Convergencia Empresarial de Mujeres Argentinas (CEMS), un espacio que nuclea a las principales voces del sector productivo con perspectiva de género. En esta oportunidad, el Sector Mujeres Empresarias de la Federación de Comercio, Industria, Servicios y Turismo de la capital nacional (FECOBA) formó parte activa del debate a través de su responsable, Elisabet Piacentini. La jornada tuvo como eje central la elaboración de una hoja de ruta compartida que permita enfrentar los desafíos económicos del próximo período mediante el fortalecimiento de las redes institucionales.
El encuentro fue encabezado por la presidenta de CEMS, Andrea Grobocopatel, y se desarrolló en las oficinas de la Fundación FLOR. Allí se congregaron representantes de doce organizaciones, fundaciones, cámaras y federaciones que representan a diversos sectores de la economía real. Durante la sesión, las dirigentes trabajaron de manera conjunta en la construcción de la Agenda 2026, un documento que busca unificar criterios sobre las necesidades más urgentes de las mujeres que lideran unidades de negocios en todo el país y, especialmente, en el ámbito de Buenos Aires.
Uno de los puntos destacados de la reunión consistió en la anticipación de escenarios ante la volatilidad del contexto actual. Las participantes analizaron las tendencias de mercado y las posibles variables macroeconómicas que impactarán en las pequeñas y medianas empresas dirigidas por mujeres. En este sentido, la capacidad de previsión se estableció como un valor fundamental para garantizar la sostenibilidad de los proyectos comerciales y productivos. Además, se planteó la necesidad de organizar prioridades que permitan una gestión más eficiente de los recursos y el tiempo, factores críticos para la empresaria moderna.
Por su parte, el diseño de herramientas concretas para acompañar el desarrollo profesional ocupó un lugar de relevancia en la mesa de trabajo. Las instituciones presentes coincidieron en que el acceso al financiamiento, la capacitación técnica y la digitalización son motores indispensables para el crecimiento. De tal modo, CABA busca posicionarse como un polo donde el liderazgo femenino encuentre el respaldo necesario para escalar sus operaciones. El intercambio de experiencias entre las doce entidades permitió identificar casos de éxito que pueden replicarse para mejorar la competitividad del sector.
La jornada también fomentó el trabajo colaborativo entre las diversas federaciones y fundaciones que integran la convergencia. Elisabet Piacentini, en representación de las empresarias porteñas, aportó la visión local sobre las problemáticas que atraviesan el comercio y los servicios en la ciudad. Este enfoque interinstitucional resulta clave para que las demandas del sector lleguen con mayor fuerza a los espacios de decisión. A su vez, se subrayó que la unidad de acción entre las cámaras potencia el impacto de las políticas privadas destinadas a reducir las brechas de género en el mundo corporativo.
En la misma línea, se abordaron estrategias para fortalecer el posicionamiento de las mujeres en los directorios y en puestos de alta dirección. La formación en habilidades de liderazgo y la construcción de capital social mediante el networking fueron señaladas como tácticas efectivas para avanzar hacia una paridad real. La capital nacional, por su densidad empresarial, representa un escenario testigo donde estas transformaciones suelen manifestarse con mayor celeridad, sirviendo de ejemplo para otras regiones del territorio nacional.
La elaboración de la Agenda 2026 contempla un calendario de acciones que incluye seminarios, rondas de negocios y encuentros de vinculación tecnológica. El objetivo final es dotar a las empresarias de una estructura de contención que trascienda la coyuntura y permita proyectar negocios a largo plazo. De este modo, la Federación de Comercio, Industria, Servicios y Turismo reafirma su compromiso con la inclusión y el empoderamiento económico como pilares de una sociedad más equitativa y productiva.
El clima de colaboración que se vivió en la Fundación FLOR permitió cerrar el ciclo 2025 con un diagnóstico preciso sobre los logros alcanzados y lo mucho que queda por transitar. La convergencia entre fundaciones y cámaras empresarias demostró ser una herramienta política y gremial potente para incidir en la realidad de las mujeres emprendedoras. Asimismo, la presencia de FECOBA garantizó que las necesidades específicas de las pymes porteñas queden integradas en el plan de acción nacional para los próximos años.
La reunión concluyó con el compromiso firme de retomar las mesas técnicas a principios del próximo año, enfocando los esfuerzos en la implementación de las herramientas diseñadas durante esta última sesión. La consolidación de este espacio de diálogo asegura que el sector de mujeres empresarias cuente con una voz unificada y profesionalizada ante los nuevos desafíos que presente el panorama económico regional.